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¿Quisieras haber ido a Harvard? (Desvalidos, inadaptados y el arte de luchar contra gigantes)



Por D.

¿Por qué creemos que ir a la mejor escuela es siempre la mejor opción? ¿Por qué valoramos más las escuelas donde hay pocos niños y muchos maestros? ¿Cuántas veces pensamos que porque alguien tiene más experiencia o es más fuerte tiene obviamente una ventaja sobre nosotros? ¿Cuántas veces creemos que tener padres ricos es mejor que tener padres con ingresos promedio? ¿Cuántas veces creemos que porque alguien ha sufrido un trauma tiene consecuentemente una vida más difícil que otros?

Malcom Gladwell, columnista en The New York Times y autor de bestsellers como Blink: Inteligencia IntuitivaOutliers: por qué unas personas tienen éxito y otras noy El Punto Clave me vuelve a sorprender con un libro cuyo título no me atraía nada: David y Goliat

Sin embargo Gladwell, como lo ha hecho con cada uno de sus libros, me ha vuelto a regalar otra de esas enseñanzas que entran en mi cabeza para nunca salir. No, no siempre es mejor ir a la mejor escuela en donde te admitan. No, no siempre es mejor que la proporción de maestros/niños sea más grande. No, no siempre gana el que tiene más experiencia y no siempre gana el más fuerte. Los padres ricos tienen más problemas educando a sus hijos que los padres promedio. Y los traumas, en muchas ocasiones, te hacen una persona diferente y más fuerte.

El libro empieza hablando del legendario enfrentamiento entre de David (un pastor) y Goliat (un guerrero). Nadie daba un duro por David porque era un campesino pequeñito, pero al final David saca una honda y una piedra y derrota al gigante de Goliat. El punto del libro se resume a que no fue suerte la que hizo que David resultara triunfador en este duelo, sino que hay un segundo nivel de razones lógicas por las cuales David derrota a Goliat.

Por ejemplo, David teniendo desventaja por su tamaño, tuvo que aprender a usar la tecnología de sus tiempos: la honda. Y Goliat, malamente creyó que podía aplastar al pobre de David solo por ser gigante, pero se olvidó que ser grandote también implica ser torpe, y ser gigante implica ser miope, por lo que su campo de visión estaba entorpecido (el libro explica la razón científica de esto). 

En esta historia, la lógica nos traiciona creyendo que siempre es mejor ser más grande en una batalla, olvidando que no es solo uno el factor importante para ganar una pelea. Hay pequeños factores que pueden hacer que ser un David, sea más eficiente.

No siempre la mejor estrategia es estudiar en Harvard. Aún que pareciera lógico aceptar una oferta de Harvard, hay algunos factores que nos muestran que no siempre es mejor apostar por el gigante de Harvard. Se tienen que analizar otros factores para elegir la escuela correcta.

Los exámenes de aptitud muestran que los mejores alumnos en una escuela normal y los peores alumnos en Harvard, son casi iguales. Sin embargo, a pesar de ser las mismas personas estadísticamente hablando y tener la misma inteligencia, a los alumnos más destacados de las escuelas normales les va mucho mejor profesionalmente que a los peores alumnos de Harvard. Los estudiantes que le sacan todo el provecho a una escuela normal, ganan la pelea en contra de los "malos" estudiantes de Harvard. Estos chicos, desarrollan su verdadero potencial y representan a David en la pelea contra Goliat.

Gladwell cuenta la historia de Carolina. La mejor estudiante de su generación y a la que le encantaba la ciencia, su sueño era ser bióloga. Caro, aplicó para estudiar en Brown (similar a Harvard) y a una escuela promedio, pero la aceptaron en Brown y decidió estudiar allí. ¿Quién puede rechazar una escuela con tal renombre, no?  Error! 

Cuando la chica llega a la nueva escuela, oh sorpresa! Encontró que las clases ya no eran tan fáciles, ni era la más inteligente de su generación. Caro se deprimió, dejó las clases de ciencia y se cambió de carrera. Terminó su escuela, pero no alcanzó su sueño por un simple error de estrategia, por un simple malentendido. Gladwell dice, que por probabilidades, si Carolina hubiera elegido la escuela promedio, y hubiera sido una estrella allí, hubiera podido fácilmente ser una bióloga y su realización personal hubiera sido mayor.

Los humanos somos raros. Con la misma inteligencia podemos hacer miles de cosas si nuestro entorno nos los permite, o podemos deprimirnos y no hacer nada. Tenemos que ser más inteligentes eligiendo nuestro entorno.

Una de las razones por las cuales no es bueno ser el peor de tu clase, es que nosotros pensamos comparativamente. No podemos fluir si no estamos en un ambiente en donde nos sentimos cómodos, con gente que nos acoge o con las cuales podemos platicar, convivir y aprender. En las escuelas como Brown y Harvard, los alumnos estrella son demasiado superiores y una persona que siempre ha sido estrella en escuelas normales puede que pierda sus sueños por pensar que no es capaz de seguirle el ritmo a los ¨nerds¨.

El psicólogo Jordan Peterson, quien tiene un libro que se llama "Las 12 reglas de la vida", dice que es muy importante elegir un ambiente laboral donde seas uno de los mejores del equipo, porque el ser humano trabaja mejor cuando es un pez grande en un lago pequeño. Como humanos, con miles de fallas, nos desarrollamos mejor en ambientes en donde nos sentimos capaces, y no aquellos en donde nos sentimos tontos.

Que una escuela tenga un menor número de niños puede convertirse en un gigante Goliat, porque tanto niños como maestros desarrollan debilidades y limitaciones. Siempre se necesita una masa crítica para tener una discusión energética y para no se sentirse juzgados al dar una opinión, como pasa en grupos pequeños.

Tener más experiencia en un campo, ser padres ricos, y no sufrir ningún trauma, también son cosas que representan debilidades tipo Goliat. Por ejemplo, cuando alguien tiene mucha experiencia en un campo y sigue un patrón bien marcado, es más fácil ganarle sacándolo de quicio, cambiando la estrategia de juego.

Ser padres con mucho poder adquisitivo hace más difícil la educación de los hijos. Elimina la fácil respuesta a los hijos de "no podemos comprar ese pony, hijo", porque el niño respondería, "¿pero si tienes un Lamborghini en la cochera papá?". Por lo mismo, los padres ricos tienen que aprender a dialogar con los hijos, cosa que no debe de ser fácil.

Un gran porcentaje de presidentes de Estados Unidos fueron huérfanos de padre o madre. Aquellas sociedades que han sufrido grandes catástrofes y han sido capaces de volver, se han convertido en sociedades más fuertes. Gladwell, menciona que no necesariamente se lo desea a nadie, pero tener personas que han sufrido traumas es muy bueno para la sociedad, porque éstas tienen una fuerza adquirida que ni ellos sabían que tenían y se lanzan a sacar adelante proyectos complicados.

En general, creo que este libro nos dice que no todo lo que brilla es oro, ni toda desventaja es mala. Que nos demos cuenta de las debilidades tipo Goliat en nuestra vida y tratemos de evitar pensar que algo es mejor solo por ser más grande, más fuerte, más prestigioso o más rico, ya que existen los retornos decrecientes en cada uno de los ámbitos de nuestra vida. También Gladwell nos alienta que busquemos esos entornos en donde fluyamos y podamos desarrollar nuestras habilidades. 

Y acuérdense que haber sido una estrella en su Uni y no haber ido a Harvard, puede que haya sido lo mejor que les haya pasado en la vida ;)

Gracias por leer,

-D.









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