A Deb la conocí en unas canchas de tenis. Yo estaba peloteando y
aprendiendo a mover la raqueta y ella le dio a la bola con una técnica y fuerza
que nos dejó callados a todos los que estábamos. Desde ese día se convirtió en mi profesora de
tenis, amiga del alma y compañera de vinos. Hoy para nuestra charla trae un
mezcal. Dice que para el tema de hoy el mezcal de El Silencio va perfecto (nunca le peleo estas cosas...)
Su nombre es Deborah Martínez. Nació en San Carlos, Sonora (México). Se fue
con una beca deportiva de Golf a
estudiar a Estados Unidos y ahora es una gran economista, finalizando su
doctorado en Washington. Estudió en una universidad donde los libertarios
marcaban fuerte el ritmo de aprendizaje, así que se formuló sus propias ideas
de pensamiento. Hoy quiere hablar del feminismo porque le entusiasma que por
fin este sea un tema presente en cualquier conversación entre amigos.
Deb, siendo mujer mexicana cómo has vivido el
feminismo en tu ambiente familiar y social?
Viniendo de una sociedad patriarcal del Norte de
México, el término “feminismo” para
mí era desconocido, era un término sinónimo de feminazi. Al menos eso
era lo que me decía mi papá y yo no me paraba a pensarlo siendo todavía una
hija de papi sin ideas independientes. Sin embargo, en mi día a día era la
mujer más feminista de mi círculo. Practicaba el deporte que quería con quién
quería, me hacía raspones en la rodilla por hacer cosas “que las niñas no hacían”, estaba en una mejor condición física que
ningún otro niño. Me dejaba la vida entre el gym, las canchas y los libros, y
era la mejor en las clases de ciencia. No había nada que un hombre hiciera que
yo no pudiera hacer.
¿Cómo llega una niña atleta de 14 años a luchar contra el
machismo?
En mi familia no dejaban que las niñas hiciéramos nada, pero los niños se la pasaban a toda madre. Ellos tenían motos, andaban en lancha, podían fumar, salir, tomar y tener novias. Las niñas teníamos que estar en casa, sobreprotegidas. Pero yo no iba a dejar que eso sucediera, encontraba cualquier salida para no ser una niña “normal”. De hecho, me volví desde muy pequeña deportista de élite. Fui parte del equipo de la selección nacional de basquetbol cuando tenía solo 14 años, después de una trayectoria deportiva impresionante para mi edad.
Sin embargo, no llegué ahí sin dejar de nadar contra corriente. Todo en mi
ambiente social me decía que estaba mal que me gustara tanto el deporte.
Pero a mí me parecía de lo más inteligente sacarle provecho a mis habilidades.
¿Tenía yo la culpa de tener excelentes capacidades motrices?... Algunos dicen
que es otro tipo de inteligencia, como también es la capacidad de producir
música, la cual no poseo.
En la escuela también había injusticias. Solo le daban
premio al hombre deportista pero a mí no, ni me mencionaban, como si mis logros no importaran. Creo
que a una directora en específico en mi colegio nunca le gustó mi feminismo/mi atletismo, quizá yo era una mala influencia para otras niñas, imagínate!
Ahora que
ya te conocemos un poco más, tu pasado y la forma en la que has sentido el
machismo desde pequeña estaría bien saber, qué es para ti hoy el feminismo?
Oyendo una charla de Isabel Allende, de repente
entendí bien lo que para mí es el feminismo. Para ilustrar el contexto mental
en donde se crean las ideas que voy a expresar, quiero decir que soy una mujer
educada en la ciencia del comportamiento. He participado en el estudio y
creación de experimentos psicológicos donde se miden las preferencias de los
humanos. Y no es fácil para mi seguir una idea si no escucho mucho más que un
axioma.
Para mí el feminismo es algo básico:
libertad y respeto. Dentro de la libertad hay dos frentes, la libertad de usar nuestro cuerpo como queramos y libertad mental de tendencias sociales
estúpidas que nos han inculcado desde antes de nacer.
Por un lado, en el extremo, tenemos a las mujeres en países retrógrados entre ellos en África y en Arabia Saudita que no son dueñas de su propio cuerpo, son mujeres que no pueden ni manejar y se tienen que tapar el cuerpo y el pelo con el hiyab para no provocar el deseo de los hombres. Incluso, en algunos lugares en África, existe la mutilación de órganos sexuales femeninos. Esto último me hace estremecer y es increíble que ambas cosas sigan existiendo. Yo como feminista condeno esa práctica y estoy feliz de ser feminista si el serlo va en contra de este tipo de salvajadas.
Por un lado, en el extremo, tenemos a las mujeres en países retrógrados entre ellos en África y en Arabia Saudita que no son dueñas de su propio cuerpo, son mujeres que no pueden ni manejar y se tienen que tapar el cuerpo y el pelo con el hiyab para no provocar el deseo de los hombres. Incluso, en algunos lugares en África, existe la mutilación de órganos sexuales femeninos. Esto último me hace estremecer y es increíble que ambas cosas sigan existiendo. Yo como feminista condeno esa práctica y estoy feliz de ser feminista si el serlo va en contra de este tipo de salvajadas.
Por otro lado, en países "modernos" seguimos siendo presas de muchas limitaciones mentales que se han venido arrastrando desde muchos años. Por ejemplo, ¿por qué nos enseñan a que las mujeres debemos de lavar los platos en la comida
familiar? ¿por qué nos enseñan a que no podemos andar en moto o llevar acabo actividades un poco riesgosas? ¿por qué nos
enseñan que no podemos hacer muchas otras cosas porque "nos vemos mal haciéndolo"?
¿por qué hacer deporte (algo bueno para la salud) es visto como cosa de mujeres
“machorras” (proveniente de macho)?
No quisiera meterme mucho con aquellas mujeres que creen que tener un esposo e hijos es una vía para la felicidad, porque puede que si lo sea... pero es obvia la presión que sentimos como mujeres de encontrar un "buen partido". A veces, estas presiones sociales son tan fuertes que me da la impresión de que las chicas están buscando su libertad al buscar a un esposo... como diciendo, me caso y ya librado ese lineamiento, ahora puedo seguir con mi vida. Creo que para nuestra realización como mujeres, es crucial que no veamos el matrimonio y a los hijos como una obligación sino como una elección y que además entendamos firmemente que no dependemos de nadie para ser felices. Necesitamos aprender y enseñar a tener agencia como mujeres, mucha fuerza y libertad de pensamiento. Si ser feminista significa que apoyo a todas aquellas que quieren crear un futuro diferente, emocionante y libre... no se diga más!
No quisiera meterme mucho con aquellas mujeres que creen que tener un esposo e hijos es una vía para la felicidad, porque puede que si lo sea... pero es obvia la presión que sentimos como mujeres de encontrar un "buen partido". A veces, estas presiones sociales son tan fuertes que me da la impresión de que las chicas están buscando su libertad al buscar a un esposo... como diciendo, me caso y ya librado ese lineamiento, ahora puedo seguir con mi vida. Creo que para nuestra realización como mujeres, es crucial que no veamos el matrimonio y a los hijos como una obligación sino como una elección y que además entendamos firmemente que no dependemos de nadie para ser felices. Necesitamos aprender y enseñar a tener agencia como mujeres, mucha fuerza y libertad de pensamiento. Si ser feminista significa que apoyo a todas aquellas que quieren crear un futuro diferente, emocionante y libre... no se diga más!
El planteamiento es un mundo en donde la mujer
tenga abierta la posibilidad de hacer cualquier cosa que un hombre hace.
Cualquier cosa física, cualquier cosa intelectual. Eso para mí es el feminismo
– la lucha para que las mujeres no seamos víctimas de la privación de libertad
física y mental que hemos venido sintiendo desde hace mucho tiempo por hombres
y mujeres que hasta la fecha hemos sido machistas. Una vez que obtengamos eso,
ya no hablaremos de la brecha salarial de género, más allá de lo que hablaremos de
desigualdad de salario entre profesiones como la de un abogado y un albañil.
Dentro de la situación actual, en donde el feminismo es un tema bastante polémico y da lugar a muchos debates entre círculos sociales y medios de comunicación, hay algún tema que te apasione en específico?
Sin duda, el tema del acoso sexual y la violación. Creo que ese es un tema que siempre ha existido, pero del que nunca se había hablado con tanta apertura como ahora. El movimiento del "me too" ("yo también" en inglés) me parece que ha abierto la puerta o la boca de muchas mujeres que tenían miedo de hablar del tema por miles de razones. De verdad creo que la polémica que este movimiento ha traído a los círculos sociales es un gran avance y una gran oportunidad para que las mujeres comuniquen sus inquietudes a otras mujeres, pero también a los hombres.
Me acuerdo claramente de una entrevista sobre género en donde el científico Bret Weinstein le pregunta a su entrevistador: “¿qué sentirías si caminaras por la calle y las mujeres te silbaran y te echaran piropos?”, el hombre le responde “me encantaría”. El científico asiente, y le explica que él se sentiría halagado porque los hombres nunca van a sentir la amenaza real de que una mujer los viole, pero las mujeres correctamente la sienten.
El tema del acoso y la violación me parece súper relevante porque es lo opuesto al respeto de nuestra libertad física y mental. Y es necesario el respeto del hombre para que las mujeres podamos vivir libremente en esta sociedad y por lo tanto necesitamos que el hombre se una a nuestra lucha. Necesitamos que sean conscientes de las limitaciones que tenemos por su falta de respeto y de todos los mecanismos sociales que se han creado para protegernos. Al final del día, todos estos mecanismos de defensa se han convertido en la cultura machista en la que vivimos. Con hombres mas respetuosos tendremos a mujeres mas completas y a hombres mas felices por tener compañeras independientes.
Algo más que quieras agregar?
Me acuerdo claramente de una entrevista sobre género en donde el científico Bret Weinstein le pregunta a su entrevistador: “¿qué sentirías si caminaras por la calle y las mujeres te silbaran y te echaran piropos?”, el hombre le responde “me encantaría”. El científico asiente, y le explica que él se sentiría halagado porque los hombres nunca van a sentir la amenaza real de que una mujer los viole, pero las mujeres correctamente la sienten.
El tema del acoso y la violación me parece súper relevante porque es lo opuesto al respeto de nuestra libertad física y mental. Y es necesario el respeto del hombre para que las mujeres podamos vivir libremente en esta sociedad y por lo tanto necesitamos que el hombre se una a nuestra lucha. Necesitamos que sean conscientes de las limitaciones que tenemos por su falta de respeto y de todos los mecanismos sociales que se han creado para protegernos. Al final del día, todos estos mecanismos de defensa se han convertido en la cultura machista en la que vivimos. Con hombres mas respetuosos tendremos a mujeres mas completas y a hombres mas felices por tener compañeras independientes.
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Muy rico el mezcal jajjajjaj ;)
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