Torrey Pines, San Diego Por D. Hoy les voy a contar de uno de los mayores aprendizajes que obtuve en mi formación como golfista y que hasta la fecha me ha ayudado mucho a ver más allá de lo obvio. Jugar golf es más o menos como jugar ajedrez en tercera dimensión, entre arbolitos, viento, trampas de arena y lagos. A veces, la cosa se pone fea y se te presentan retos como lluvia, frío o calor extremo, y entonces la fuerza mental que necesitas para sobre llevar todos esos malestares es enorme. Pero imagínate que tienes un día perfecto, de sol, pero sin frío ni calor, con un poco de viento que te recuerda que estás viva, en medio de la naturaleza. El pasto está verde y brillante y puedes sentir como se amolda a tus zapatos cada que das un paso. Y aun a pesar de las condiciones perfectas necesitas usar tu cabeza para jugar. De hecho el juego mental como lo llamamos, es lo más importante del golf. Es lo que separa a los que saben pegar...